Embajada de Haití en Venezuela

Ambassade d'Haïti au Venezuela

VERTIERES, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

tumblr_muto1v3wef1qjcl7eo1_1280Sin duda alguna,  hubo un tiempo donde los principales acontecimientos políticos  suceden inevitablemente con o sin intervención alguna .El progreso en el desarrollo de la mente humana,  con lleva a un proceso de cambio interno  que tiene su influencia hasta en las naciones provocando surgimientos de hechos ineluctables que favorecen  el surgimiento de nuevas instituciones más adecuadas a las nuevas coyunturas. Sin embargo, estos acontecimientos tienen sus impactos sobre cualquier acción  producida o a producir. Por lo tanto, para considerar las consecuencias, no  debe  descuidar ningún aspecto. Tal es el caso de la batalla de Vertières, fase final de la revolución haitiana de 1804.

La raza negra que han declarado sistemáticamente inferior a todas las demás y que es calificada desde el comienzo   de  nulidad flagrante y radical, tanto  moral como  intelectual,  ha jugado, por el contrario,  un papel importante y decisivo en el destino de la humanidad en su origen más lejano. En otra  palabra, los negros, al igual que todas las razas humanas tienen una historia llena de dificultades, es cierto, pero  ha influenciado positivamente, en el progreso de la humanidad.

Sin mostrar  un patriotismo excesivo, es interesante constatar que el pueblo haitiano, integrado por hijos de africanos ha influenciado  en la historia del mundo desde su independencia.

Considerado el precursor de la independencia de Haití, Toussaint Louverture que vivió 40 años como esclavo doméstico, soñaba  defender  una causa universal. Fue un cosmopolita que no sólo quería la liberación de su pueblo, sino también el bienestar de la humanidad, sin distinción de raza o color. Este pensamiento de universalismo  esta explícito en su oraron  al Creador del Universo. Por ello, dijo:

“Dios creó el mundo en su imagen, que ha hecho de una sangre todas las naciones, reclamo la justicia divina para todas las especies de la tierra y en particular para los esclavos de mi raza. “

Este espíritu cosmopolita que se atribuye a Toussaint fue comprobado  también por el padre Raynald quien hizo la siguiente declaración:

“Pues, Toussaint  no sólo lucho para los negros de Santo Domingo, sino también para toda la humanidad. “

De 1802 a 1803, Francia va  a la guerra para impedir la emancipación de los negros de la colonia de Santo Domingo y expulsar a Toussaint. Bonaparte, el líder indiscutible en toda Europa, pretendiendo  imponer sus derechos sobre Santo Domingo, considerado la más bella y la más rica colonia francesa.

Aprovechando de una coyuntura temporal reinante  en Europa (Paz de Amiens), a finales de 1801, Bonaparte envío un poderoso ejército contra Santo Domingo, que consta de 22.000 hombres y 86 buques de guerra con el fin de restablecer la esclavitud abolida desde 1793.

Durante los enfrentamientos, las ciudades, bosques y plantaciones a menudo fueron quemados. El país nunca se recuperará por completo de este desastre, que aún persiste. Esta batalla en la que el general François Capois llamado: ‘’Capois Lamort’’, se ilustra en los frentes de la muerte. Este general, trascendió por espíritu de vencer, mientras que las balas en su dirección derribaron los diferentes  caballos en los que viajaba, cuando una bala rozó su sombrero,  no dejaba de alentar  a las tropas bajo su mando gritando: ¡adelante! Adelante! “

El general Leclerc, hermano de Napoleón BONARTE, ya tenía en sus planes  apresar a Toussaint. Lo convoco con el pretexto de pedirle su consejo con el fin de firmar la paz. Toussaint, tras  momentos de duda, finalmente accedió a la entrevista. Así,  fue detenido en junio de 1802 y enviado a borde del barco francés ” el héroe ‘, que partió a Francia con su familia.  

Al llegar a la nave, Toussaint pronunció estas frases célebres: “Al derrocarme, solo cortaron  en Santo Domingo que el tronco del árbol de la libertad de los negros, volverá a crecer porque sus  raíces profundas y múltiples.

Las palabras de Toussaint no eran  vacías, porque después de su deportación para Francia, el general Dessalines, un antiguo esclavo, proclamó la independencia de Haití.

El 16 de  noviembre de 1803, los negros y mulatos se reagruparon a Vertières y Bute- Charrier para lanzar  un último ataque contra la ciudad del Cabo y las Fortificaciones que rodeaban la ciudad. La lucha empezó a parecerse como una pesadilla que todo el pueblo de Santo Domingo, blanco y negro, fueron asustados. Y el 18 de noviembre de 1803, la batalla se terminó en una victoria para el ejército indígena frente al ejército napoleónico, el más poderoso en el mundo en ese momento.

Apenas diez años después de su independencia, Haití jugará un papel destacado en la historia moderna.

“En una Antille todavía dice Bory de San Vicente, en referencia a Haití, vemos los que habían considerado como intelectos inferiores, dando  evidencia de que  existe más determinación que en toda la Península Ibérica e Italiana juntas. “

Por otra parte, los hombres de Estado más inteligentes, reunidos filántropos europeos se dieron cuenta de que la esclavitud de los negros fue condenada para siempre. En 1833, Gran Bretaña decidió abolir la esclavitud en todas sus colonias. En 1848, bajo el liderazgo de la Schœlcher valiente y generoso, el Gobierno provisional francés decretó la misma medida que fue escrita en la Constitución de este pais.

Por estos hechos mencionados anteriormente, podemos destacar  fácilmente  la importante que fue el ejemplo de Haití en favor de la abolición de la esclavitud en los Estados Unidos de América. Esta vasta región se destina, a pesar de todas las apariencias  contrarias, a darle un  golpe final a la teoría de la desigualdad de las razas. De hecho, los negros de la gran República estrellada (Estados Unidos) ¿No tendrán  que desempeñar el liderazgo en  la vida política  en los diferentes Estados de la Unión Americana? Acaso, el gran escritor haitiano del siglo 19, Antenor Firmin, al ser interrogado ya no  había previsto la accesión  de un hombre negro a la cabeza de los Estados Unidos? :

“¿Acaso, no sería posible ver dentro menos  de  cien años  a un hombre negro llamado a presidir el gobierno de Washington y así llevar  los asuntos del país más progresistas  de la tierra, país que debe  inevitablemente convertirse en el más rico, el más poderoso, para el desarrollo del trabajo agrícola e industrial? “.

Ciertamente, estas percepciones no se quedan  como eternas utopías pues,  ya que, en enero de 2008, se ha producido el acceso de un hombre negro  al poder en los Estados Unidos, se trata del Presidente Barak OBAMA.  Una profecía de un hijo de Toussaint Louverture, que se hizo realidad, aunque sea después de dos siglos.

Por lo que la revolución haitiana, a pesar de los obstáculos contra su existencia y su alcance, no podría dejar de favorecer al surgimiento de un nuevo orden internacional. Herejía victoriosa, ella aporto  un mensaje de liberación y esperanza para los oprimidos de la libertad personal y un mensaje de emancipación política en todo el mundo desde América Latina, el Caribe, África y Asia sedientos de independencia económica y política. Este nueva “nación negra ” era plenamente consciente de la necesidad de una solidaridad internacional para hacer frente a la explotación de los oprimidos de la tierra por las potencias del mundo desarrollado. Esto es lo que llamamos hoy la solidaridad del Tercer-Mundo.

Según el profesor Leslie François Manigat: ” el esplendor del pasado, el fracaso del ayer,  las  ruinas de hoy; una historia de grandeza y de decadencia!  

Pero lo que se necesita conocer, es que: un país no está nunca condenado a morir. Así que, de un día a otro, Haití renacerá de sus cenizas.

 VERTIÈRE, PATRIMOINE  DE L’HUMANITE

tumblr_muto1v3wef1qjcl7eo1_1280Sans  doute, il  y  a une  certaine  époque  où  les  grands  événements politiques  se réalisent   inévitablement,  qu’on  s’y  oppose  ou  non.  L’esprit humain,  ayant  progressé, accomplit  souvent  un  travail  interne  qui  remue  les  nations,  les  agite  et  les  repousse  à des  commotions  inéluctables,  d’où  sort  une  ère  nouvelle  avec  des  institutions  plus conformes  à  l’évolution  des  pensées.  Mais  ces  événements  ont  leurs  répercussions comme  toutes  les  forces  produites  ou  à  produire.  Pour  en  considérer  les conséquences,  il  ne  faut  rien  négliger.  Tel  est  le  cas  de  la  Bataille  de  Vertières,  phase ultime  de  la  Révolution  Haïtienne  de  1804.

La  race  noire  qu’on a  systématiquement  déclaré  inférieure  à  toutes  les  autres  et qui est  frappée  d’une  nullité  patente  et  radicale,  au point  de  vue  moral  comme  au  point  de vue  intellectuel,  a  joué,  au  contraire,  un  rôle  signalé  et  décisif  dans  la  destinée  de l’humanité  dans  son  origine  la plus  lointaine.  En  un  mot,  les noirs,  comme  toutes  les  races  humaines, ont  une  histoire  pleine  de  périples, il  est  vrai,  mais  a positivement  influé,  comme  elle  influe  encore  sur la  marche  de l’humanité.

Sans  vouloir  céder  à  aucune  inspiration  de  patriotisme  excessif,  il  est intéressant de constater que le  peuple haïtien, composé de fils  d’Africains,  a  influencé  l’histoire  du  monde,  depuis  son  indépendance.

Considéré  comme   précurseur  de  l’indépendance  d’Haïti, Toussaint LOUVERTURE qui a vécu 40 ans  dans  la  servitude, rêvait de défendre une cause universelle. C’était un  cosmopolite  qui  visait  non  seulement  la  libération  de son  peuple mais  aussi  le  bien-être  de l’humanité,  sans  distinction  de race  ni de couleur.  Cet  esprit  d’universalisme  se  trouve  dégagé  dans  sa  prière   adressée  au  Créateur  de l’Univers.  Ainsi,  a-t-il  dit  ceci :

« Dieu qui  a créé le  monde  à  ton  image,  qui a fait  d’un  seul  sang toutes  les nations,  je  réclame  la  justice  céleste  pour  toute  l’espèce  de  la  terre  et  plus  particulièrement  pour  les  esclaves  de  ma  race. »

Cet  esprit cosmopolite  que  l’on  décèle  chez  Toussaint  a  été  prouvé  aussi  par  l’abbé  Raynald  qui  fit  la  déclaration  suivante :

«. ..Car Toussaint a combattu non  seulement  pour les Noirs de  Saint-Domingue  mais aussi  pour  toute  l’humanité. »

De 1802  à  1803,  la France  va  faire  la guerre  pour  empêcher l’affranchissement  des  Noirs  de  la  Colonie  de  Saint-Domingue  et  évincer Toussaint.  Bonaparte, Chef  incontesté  de  toute  l’Europe,  cherche  à  se  surpasser en faisant valoir  ses  droits  sur Saint-Domingue,  considérée comme  la  plus  belle  et  la  plus  riche  colonie   française.

Profitant  donc  d’un  répit  provisoire  en  Europe (paix d’Amiens),   à  la  fin  de  1801,  Bonaparte  expédie  une  armée  puissante  contre  Saint-Domingue,  composée  de  22.000  hommes  et  de  86  vaisseaux  de  guerre  afin  d’y  rétablir  l’esclavage  aboli  depuis 1793.

Lors  des  affrontements,   les  villes,  les  forêts  et  les plantations  ont  été très  souvent  incendiées.  Le pays  ne  se  remettra  jamais  complétement de  ce  désastre,  dont  il  est encore  aujourd’hui  convalescent.  Cette  bataille  à laquelle  le  Général  François  Capois,  dit  Capois Lamort,  s’est  illustrée  sur les   fronts  de la mort.  Ce  Général,  transcendé  par  la  force  de  vaincre,  pendant  que  les  balles  tirées  en  sa  direction renversaient  les  chevaux  sur  lesquels  il  chevauchait  et  qu’un  boulet  frôlait  son  chapeau,  il  continuait  à  crier  aux  troupes  dont  il  avait  sous  sa  commande :   En  avant !  En  avant ! »

Aussi le  Général  Leclerc, beau-frère  de  Napoléon  BONARTE,  envisage  d’arrêter  Toussaint.  Il  le  convoqua  sous  prétexte  de  lui  demander  conseil  en  vue  de  signer  la  paix. Toussaint,  après  un  moment d’hésitation,  finit  par  accepter  l’entrevue.  Ainsi  il  fut  arrêté  en  juin  1802  et  conduit  sur le  bateau  français ‘’Le  Héro’’,  qui  l’embarquait  en  France  avec  sa famille.

En arrivant sur le navire, Toussaint   prononça  ces paroles  célèbres. ’En  me  renversant, on  n’a abattu  à  Saint-Domingue que  le  tronc  de l’arbre  de  la  liberté  des Noirs, il  repoussera par  les  racines,  parce  qu’elles sont  profondes et  vivaces’’.

Ce  ne  fut  pas  de vains  mots  car,  après  la  déportation  de  Toussaint, le  Général Dessalines, ancien esclave,   proclama  l’indépendance  d’Haïti.

Le  16  novembre  1803, les noirs  et  les mulâtres  se regroupèrent  à  Vertières   et  à  la  Bute- Charrier   pour  une  dernière   attaque   contre  le  Cap  et  les  ports  bien  fortifiés  qui  entouraient  la ville.  La lutte  prit  l’allure   d’un  cauchemar  que  tous  les  gens  de  Saint-Domingue, blancs  et  noirs,  en  furent  quelque peu  ébranlés.  Et,  le  18 novembre  1803, la  bataille  fut  soldée  par  une  victoire  pour  l’armée  indigène  face   à l’armée  napoléonienne,  la  plus  puissante  du monde  à  l’époque.

A peine une dizaine  d’années  après  son indépendance,  Haïti  est  appelé   à  jouer  un rôle  remarquable  dans  l’histoire  moderne.

« Dans  une  seule  Antille  encore,  dit  Bory  de  Saint  Vincent,  faisant  allusion  à  Haïti,  on  voit  de  ces  réputés  inferieurs  par  l’intellect,  donner  plus  de  preuves  de  raison  qu’il   n’en  existe  dans  toute  la péninsule  Ibérique  et  l’Italie  ensemble. »

De plus, les  hommes  d’Etat  les  plus  intelligents,  réunis  aux  philanthropes  européens, comprirent  que  l’esclavage  des  Noirs  était  à  jamais  condamné.   En  1833, l’Angleterre  résolut  d’abolir l’esclavage  dans toutes  ses  colonies.  En 1848,  sous  l’impulsion  du vaillant  et  généreux Schœlcher,  le  Gouvernement  provisoire  français  décréta  la  même  mesure  qui  fut  inscrite  dans la  Constitution  du pays.

Par ces faits cités plus haut,  on peut  se  convaincre  facilement  de quelle  importance  a  été  l’exemple  d’Haïti  en  faveur  de l’abolition  de  l’esclavage  aux  Etats-Unis  d’Amérique.  Cette vaste  contrée  est  destinée,  malgré  toutes  les  apparences  contraires,  à  porter  le  dernier  coup  à la  théorie  de  l’inégalité  des  races. En effet, les  noirs de la  grande  République  étoilée   n’ont-ils  pas  à  jouer  le  rôle  le  plus  accentué dans  la  politique  des  divers  Etats  de l’Union  américaine ?  Le  grand  écrivain  haïtien  du 19ème  Siècle,  Antenor  FIRMIN,  n’avait-il  pas  prédit  l’accession  d’un  homme  noir  à  la tête  des  Etats-Unis,  lorsqu’il  s’interrogeait  en  ces  termes ?  :

« N’est-il pas possible, avant  cent  ans,  de voir  un  homme  éthiopique  appelé  à  présider  le  gouvernement  de  Washington  et  conduire  les  affaires  du  pays  le  plus  progressiste  de  la terre,  pays   qui  doit  infailliblement  en  devenir  le plus riche,  le plus  puissant,  par le  développement  du  travail  agricole  et  industriel ? ».

Certes,  ce  ne  sont point  ici  de  ces conceptions  qui  restent  éternellement   à  l’état  utopique  car,  en  janvier  2008,  on  a vu  accéder  au  timon  des  affaires  américaines  un   noir  américain,  en l’occurrence,  le  Président  Barak  OBAMA. Cette prophétie d’un fils  de  Toussaint  Louverture  se  trouve  concrétisée, fût-ce après  deux  siècles.

Donc,  la  Révolution  haïtienne,  malgré  les obstacles  contre  son existence  et  sa  portée ,  ne  pouvait  pas  ne  pas  postuler  un  nouvel  ordre international.  Hérésie  victorieuse,  elle  apportait  un  message  de  libération  et  d’espoir  pour  les  opprimés  de  la  liberté  personnelle  et   un message  d’émancipation  politique  à  travers  le  monde  de  l’Amérique  Latine,  des    Caraïbes,  de  l’Afrique  et  de l’Asie  assoiffées  d’indépendance  politique,  économique.  Cette  nouvelle  ‘’ nation noire’’  était  pleinement  consciente  de  la  nécessité  d’une  solidarité  internationale  face  à  l’exploitation  des  damnés  de la  terre par  les  puissants  du  monde  développé. C’est ce  que nous  appelons  aujourd’hui  la  solidarité  du  Tiers-Monde.

Au dire du professeur  Leslie  François  MANIGAT : ‘’splendeur  de  l’avant-hier,  faillite  d’hier,  ruines  d’aujourd’hui, une histoire  de  grandeur  et  de  décadence !

Mais ce que  l’on  doit  savoir, un pays n’est  jamais condamné  à  périr. Donc,  un  jour ou  l’autre, Haïti  renaitra  de  ses  cendres.

Ouragan Matthew: Rapport de Situation #9

Ouragan Matthew: Rapport de Situation #9

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